viernes, 26 de septiembre de 2008

MUJER DE ACERO...

Como se te extraña Fer!... aun sigo sin creer que te fuiste....
Gracias a Dios me pude despedir de vos una semana antes de que te vayas, cuando te fuimos a visitar con Mari. Pero nunca imagine que iba a ser la ultima vez que te veía. Tanto tiempo que no nos veíamos y de repente nos vimos, nos saludamos cariñosamente y compartimos un lindo rato charlando de todo. Hasta nos dimos tiempo de que se nos ponga la piel de gallina mirando un informe de canal 9 acerca de Fiambalá, lugar de misión que compartimos con el JUMIVE . Y te saludamos y nos despedimos ......

Doy gracias a Dios de verdad que te haya puesto en mi camino. Me acuerdo como si fuera ayer la primera vez que te vi, siendo todavía alumno del colegio. Esa presencia que imponías, que parecía que nunca se te iba a poder tutear... que equivocado que estaba!

Nos empezaste a coordinar en Infancia Misionera... Al principio me costo un poco acercarme, un poco de timidez y muchísimo respeto. Pero me mostraste que a través del cariño, la alegría, la confianza y la sinceridad es muy difícil que no nazca una sólida amistad, así que una vez que me acerque a vos, no me separe mas...
Fer celebrando la palabra en Medanitos en la Misión del 2003
Fuiste una consejera genial, en lo espiritual y en lo terrenal... Siempre tenias tiempo para una charla y unos mates! y si teníamos suerte algunos alfajores santafecinos también!

Y que decir de la alegría que contagiabas... te puedo asegurar que lo primero que me acuerdo de vos es tu risa afónica!!! Los chistes que hacías y las ocurrencias que tenias!!! nos reíamos mucho!!

Los abrazos de oso que nos dabas que nos estrujabas tanto que practicamente nos dejabas sin respiración !!! Las palabras de aliento que nunca faltaban; las caricias al alma que cuando mas lo encestábamos, estaban. Una mirada complice que te decía mil palabras, o mil carcajadas!!!

Me acuerdo de la tarde que fui con Javier al colegio para visitarte y te lleve mi carta de declaración a Mari para ver que te parecía! Y a medida que ibas leyendo me decías: " Ay! que genial, esta frase es bien tuya!" o bien me corregías: "mmm.. me parece que esto esta de mas, deberías poner así....". Que lindos recuerdos... Cuantas cosas lindas que vivimos juntos!

También me acuerdo de tus cagadas a pedos.... hay mamá, cuando te enojabas!!! Si el entrecejo estaba fruncido, agarrate!!! Pero después se te pasaba y todo quedaba bien!

Puedo decir que fuiste muy importante en mi vida y en la de muchas personas. Fuiste un gran Madraza. Fuiste testimonio de Dios hasta tu último aliento. Una "monja de fierro" de decisión firme e inquebrantable. Una persona con mucha convicción e ideales, con mucha humildad, que vivió el evangelio cada día. Sos un ejemplo de lucha constante, de que no sirve abandonar, de que siempre hay que intentarlo, que no todo esta perdido.

Sos una de las personas que mas me marco en mi vida y nunca pero nunca me voy a olvidar de vos.
Te extraño y te quiero mucho.
ALEJANDRO AGEITOS

sábado, 20 de septiembre de 2008

Celebrar la Primavera




Esta foto es de cuando yo era alumna del Colegio Verna, de Santa Fe, y Fernanda, nuestra preceptora y profesora… Aquí estamos festejando la Primavera…
¡¡La primavera!!... para todos, la primavera es renacer a una vida nueva después del invierno, es renovarse, despojarse de lo oscuro y frío, es promesa y esperanza de brotes nuevos… La Iglesia nos dice que la Resurrección de Cristo, aconteció en primavera… Jesús nos ofreció con su Resurrección la Vida Nueva, nos liberó de lo “oscuro y frío”, y nos hizo partícipes de su “luz nueva”… Jesús venció a la muerte, y nosotros caminamos con la esperanza de la vida eterna. Esta esperanza nos reconforta, anima y consuela, más aún, cuando hemos sufrido la pérdida de alguien a quien amamos tanto. Por eso, en el día de la primavera, día de Resurrección, elevo esta oración:
“Señor, Fernanda celebra ya, junto a Vos, su “Primavera”, su “Vida Nueva”, que no es más que tu misma Vida. Un día quisiste ponerla en mi camino, y un día también, regresó a Vos… me gusta pensar que “te la devolví”, porque de tus manos la recibí… y así como Vos no la perdiste cuando “nos la prestaste”, creo que tampoco yo “la perdí” ahora… Por eso, Señor, haz que pueda ver más allá, enjuga mis ojos para mirar con luz más clara, acércame más a Vos para que un día pueda yo también, gozar de tu misma Vida, y celebrar con Fernanda, una Eterna Primavera…"

p/d: Fer, te regalo las flores que más te gustan... jazmines blancos y fresias... con todo mi corazón para vos...
Hermana Laura

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Querida tía María

Hola, en esta fecha recordamos el primer mes de la Pascua de María y quiero compartir con vos esta oración...
"Señor: hoy recordamos la partida de nuestro ser querido y las lágrimas vuelven a caer como perlas al vacío. Pero nuestro amor es tan grande hacia Ti que "tratamos" de no cuestionar nada, es que sabemos está con Vos. Tú la cuidas como si la cuidásemos aquí en la tierra. Segura estoy que ya no deseas que le lloremos.Entra en nuestros corazones y danos la paz que sólo tu amor nos proporciona.Mientras viva en nuestros corazones sólo su cuerpo se fue, porque su esencia la guardo aquí, en un rinconcito de mi ser, y eso nunca morirá. Gracias Señor por darme paz en tiempos difíciles."
ARIELA MENDOZA

En recuerdo tuyo

La Hermana Fernanda, nuestra querida Fer, fue, siempre, un claro ejemplo del hacer - sentido y comprometido - por sobre el simple decir, sin, por eso, nunca, dejar de estar constantemente dispuesta y presente a través de su amplia, cálida y generosa sonrisa así como con la palabra amable, sincera y auténticamente cristiana.
Fue – sigue siendo – referencia y ejemplo de testimonio inserto y centrado en la persona humana, su tiempo, historia, realidades y anhelos.
Su profunda vocación religiosa y su comprometido accionar humano se juntaron y centraron preferentemente en los más carenciados, a quienes se entregó con un amor y dedicación que no conoció de renuncias, mas allá de las humanas decepciones que siempre intento entender y trascender.
Su amor hecho acción prefirió, siempre, la realización a la idealización.
Nos enseñó – nos sigue enseñando – con un testimonio que la trasciende a ser fecundos en nuestro accionar, rescatando con alegría y gozo nuestras realizaciones por sobre nuestras frustraciones y debilidades humanas.
Dios, seguramente querida Fer, ahora te guarda y cobija en lo más profundo de su amante corazón. Desde ese lugar seguinos ayudando a llevar a cabo nuestra Misión como siempre lo supiste hacer vos: con compromiso, autenticidad, perseverancia, humildad, y constante, alegre y renovado amor.
JUAN SOTO

martes, 16 de septiembre de 2008

jueves, 11 de septiembre de 2008

UNA HUELLA DESTINADA A PERMANECER


Hace varias semanas que, entre trabajo y trabajo, aprovecho para leer esos testimonios tan hermosos que van volcando en este blog todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocer a la Hermana Fernanda. Yo también siento un gran impulso por dejar algún testimonio personal sobre ella pero temo repetir muchas de las cosas que otros ya han dicho seguramente mucho mejor que yo.
Cuando Fernanda vino a Buenos Aires, yo hacía más de un año que estaba trabajando con la Catequesis de adolescentes y también venía participando de grupos de ex alumnos del colegio hacía varios años atrás. No bien entré en contacto con ella me impresionó su carácter firme; la seguridad que transmitía; la autoridad que le brotaba naturalmente; la forma de encarar directa, sin vueltas; su ejecutividad… Todo lo contrario a como soy yo. Será por eso que nunca me animé a tutearla a pesar de las veces que me lo pidió. No tenía mucha lógica mi actitud ya que gente mucho más chica la tuteaba sin problemas y, por el contrario, yo lo hacía con personas de la misma edad que ella. Pero con Fernanda no pude. Creo que ello era un signo del respeto que le tenía que yo expresaba así. Siempre confió en mi trabajo y me dejó hacerlo con libertad, casi sin supervisión.
Si hago memoria de todo lo vivido junto a ella recuerdo muchos y muy numerosos episodios alegres y festivos y quizás otros tristes y duros, tal como es la vida misma. Quisiera traer a mi relato tres:
1) A los pocos meses de conocernos viajamos al Encuentro Verniano de Santa Fe en el 2001 (hay una linda foto de grupo en este blog). Era mi primer encuentro y para mi resultó fantástico. Yo viajaba como un participante más. He aquí la anécdota: al llegar a Santa Fe la Hermana Fernanda me dijo que por un problema que había habido en la organización la coordinación del taller de Liturgia había quedado vacante y que por una decisión de ella (que no me conocía) yo sería el encargado de suplir esa ausencia. Me quedé helado. Había pasado de participante a protagonista en 30 segundos. Me dio unos papeles y me mandó al taller. La experiencia fue hermosa.
2) Algo que me encantó (y es una lástima que no pudo repetirse luego) fue que en uno de los retiros que yo llevaba a cabo antes de que los chicos recibieran el Sacramento de la Confirmación que ese año estábamos haciendo en la Santa Casa de Ejercicios Espirituales de Capital Federal, la Hermana Fernanda se presentó por sorpresa en medio de las jornadas y nos acompañó en uno de los encuentros quedándose a tomar la merienda. Esa concurrencia inesperada nos llenó a todos de ánimo y fuerza porque siempre es importante que nos sintamos acompañados por quien de alguna forma representa a la autoridad. Es como el papá o la mamá que se acerca a ver cómo está su hijo y a darle una palmadita en la espalda para decirle que todo está bien.
3) El último episodio que traigo a la memoria fue una charla en la salita de pastoral del colegio, donde Fernanda atendía sus cosas y trabajaba en la computadora. Ella estaba sentada a la PC haciendo unos trabajos mientras hablábamos. Fue en el 2003. Charlamos de varios temas y en un momento dado le comenté que había conocido una chica y que ya estaba saliendo con ella como novios. Recuerdo vivamente su reacción: como movida por un resorte, dejó lo que estaba haciendo en el acto, se dio vuelta y acodándose sobre la mesa y con toda su atención sobre mi relato me dijo: “Contame todo”. Me escuchó como en misa y cuando terminé se alegró muchísimo y me abrazó fuerte. “Ya era hora. Te va a hacer muy bien”. Y sí: esa chica es hoy mi esposa, la mamá de Juani.
Son muchos los recuerdos pero saltó aquí a su enfermedad final que seguí con preocupación desde el inicio. Lamentablemente fue algo parecido a lo que ocurrió con mi mamá, excepto que en la hermana Fernanda fue terriblemente más agresiva y violenta. Cuando supe que el tumor extraído en la primer cirugía había hecho metástasis en la zona ósea, presumí un rápido final. En todo el tiempo que duró este proceso Fernanda nos dio una lección a todos de fortaleza, integridad y lucha contra un mal implacable. Nunca la oí quejarse “porque a mi” ni maldecir su suerte; nunca interrumpió su actividad; nunca bajó los brazos; y nunca renunció a la vida hasta el final. Como premio Jesús le envió a su Madre para que la llevara al cielo de la mano. No había mejor carta de presentación posible ante el Señor.
No pude o no supe tener la profundidad de relación que otros lograron con ella. La respeté y la quise a mi manera y fui fiel a su confianza. Creo que todos dejamos una huella en nuestro paso por la vida. Esa huella puede ser pequeña como la de un niño o grande como la de un adulto. Pero también puede ser hecha sobre la arena o sobre el barro que con el sol se seca y endurece. Todos sabemos lo que dura cada una. La huella que dejó la Hermana Fernanda en la Comunidad de Buenos Aires es aquella que se hace al pisar el hormigón fresco. Cuando se seca no desaparece jamás. Así será la memoria que guardaremos de ella.
Desde el cielo, junto a Jesús y la Inmaculada, protege a tu familia y conserva en ella tu espíritu.
Simplemente.
Jorge

Para una gran "maestra"

NOS ENSEÑASTE A VOLAR, A SOÑAR, A VIVIR...
NOS ENSEÑASTE A LUCHAR, A CONFIAR, A ESPERAR...
NOS ENSEÑASTE A MIRAR, A CREER, A NO RENUNCIAR...
... DISCÍPULA DEL UNICO "MAESTRO", JESÚS, EL SEÑOR, INTERCEDE POR TODOS LOS QUE TENEMOS LA MISIÓN DE ACOMPAÑAR A LOS NIÑOS Y JOVENES, PARA QUE FIELES A LA VERDAD DEL EVANGELIO, SEAMOS TESTIGOS CREÍBLES DEL MENSAJE DE SALVACIÓN...
Día del Maestro - 2008

martes, 9 de septiembre de 2008

¡Una ocasión única!


"CONTINUEN OFRECIENDO AL PUEBLO EL VALIOSO TESTIMONIO DE SUS ESFUERZOS, SIN QUE LAS INCOMPRENSIONES O CRÍTICAS LOS DESANIMEN"

Juan Pablo II

¡¡Así lo entendió y vivió Fernanda!!

martes, 2 de septiembre de 2008

Imagen...




Fer: el destino me llevó un día antes de tu partida a tu Laguna Paiva natal.
Fui con el propósito de retratar la imagen del ferrocarril que ya no circula nuestras vías, curiosamente el auto dejo de funcionar a las 18 horas, llamamos a la grúa, etc., lejos de sentirnos abatidos o desalentados esperamos pacientes, en momentos pudimos ver que la luz del día nos iba abandonando, que las cotorras se iban callando, fue ese el momento en que pensamos en vos. Nos mostrabas un cielo maravilloso, lleno de matices con un atardecer impecable. Tal vez quisiste compartirlo con todos y fuimos tu instrumento, tal vez tocaste en nosotros la fina fibra de artistas para decirle a los tuyos ojo, hoy me voy, pero mañana, tempranito, seguiré estando…

Daniel Aquino, Santa Fe.
S.O.G.A 08.

Dios creador es MUJER

Solo quiero compartir con ustedes algún recuerdo de Fernanda. Aclaro que tuvo hacia mí una deferencia y afecto que destaco. Una mujer con autoridad (no autoritaria) una mujer consecuente con su pensamiento (jamás obsecuente). Podría decir que mi primer recuerdo de ella es animando un grupo de adolescentes con su guitarra en la Parroquia Nuestra Señora del Luján (de los Misioneros Oblatos de María) en Santa Fe Capital. Luego nos reunió la Vida en varios puntos del país. Simplemente comparto con ustedes estas simples líneas: “por sus obras los conoceréis”… Bueno Fer… no se porqué se me presentó esta poesía de otra gran mujer que quiero transmitir a ustedes:

DETENTE SOMBRA Sor Juana Inés de la Cruz

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.


Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?


Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

Fer… para vos, se que te va a gustar (más que mis imitaciones profanas al Papa), un abrazote.
S.O.G.A.

Una Reina



Solía llamarla "REINA" las veces que tuve la gracia de cuidarla en este último tiempo. Hoy te pido:

Tu fuerza, para enfrentar la vida, los sufrimientos, con aceptación, con coraje, con valentía, sin lamentos, sin quejas tal cual lo hiciste vos.

Tu alegría, tu sentido del humor fantástico

Tu sinceridad, tu transparencia y tu empuje para llevar adelante los proyectos, los sueños…”Soñemos a lo grande”, nos decías en la asamblea de Diciembre del 2007.

Sos y serás una Mujer Espléndida, que me dio mucho, que me enseño mucho… pero con la vida me enseñaste y eso es lo que vale más. Te veía, tan linda, tan segura, una hermana con todas las letras, así quiero ser yo, para Dios y para los demás.
El GRACIAS INFINITO, que elevo a nuestro Padre Bueno es por el regalo tan precioso que me hizo, de permitir que mi vida fuese bendecida con tu presencia. GRACIAS Señor, porque me diste la posibilidad de cuidarla un poquitito. GRACIAS Padre por cada momento compartido. No permitas que este rostro de Fernanda sonriendo se borre jamás de mis recuerdo, así la quiero recordar para siempre hasta cuando Vos, Señor, nos volvas a reunir en tu Casa.
TE QUIERO MUCHO FER, PERO MUCHO!!!!
HERMANA ELIANA CROCE

lunes, 1 de septiembre de 2008

Una huella firme en el camino...

Ver este espacio dedicado a este ser especial e iluminado que fue la hermana Fernanda, llena de alegría mi corazón y me permite expresar todo lo que esta mujer significó en mi vida, algo que creo nunca pude o supe decirle.

Seguramente yo fui para ella una débil huella en su camino pero ella fue una huella firme en el mío . Su presencia impactante hacía imposible que pasara desapercibida, su risa amplia y fresca, de esas risas del alma, te contagiaba alegría, la firmeza en sus convicciones, te llenaban de fuerza, sus abrazos te consolaban, sus conocimientos, su practicidad, su energía... no permitían que habitara el desencanto. Tenía una autoridad natural, era una líder nata, que hacía que todos sintiéramos más respeto por nosotros mismos, lograba extraer de cada uno luces que desconocíamos tener.
Iluminaba cada momento hasta volverlo algo trascendente, junto a la hermana Laura nos enseñó a orar de mil maneras diferentes, a encontrarle a un poncho un sin fin de funciones diiferentes: era mantel en un altar o se transformaba en tapiz donde poner nuestras ofrendas... objetos simples que se convertían en elementos llenos de significado. Una canción cualquiera también le era útil para alabar a Dios, y cada situación era ideal para celebrarla con un signo... que terminaba en reconciliación y abrazo. A la hermana Fer uno no la sentía, la aspiraba como a una flor de exquisito aroma, se te metía en el alma, se te colaba en el corazón. Yo la admiraba profundamente, en su ser y en su hacer. Una persona sumamente capaz, activa e incansable.

Confieso que también me intimidaba y creo que ella lo sabía...en una oportunidad en que estaba poniendo orden por algún suceso que le había molestado y que yo por nueva desconocía, me habló por lo bajo diciendo: "cambiá esa cara de susto que esto no es para vos" jajajaja.
¡Cómo disfrutaba de los campamentos!, se volvía cómplice total con cada uno, niños y grandes, y no se perdía detalles, se divertía y hacía que todos disfrutáramos de la tarea ingrata de hacer una fogata.

El día en que se fue a la casa del Sr. no pude dejar de verla en cada rincón de la escuela... la veía debajo del limonero, viéndolo dar sus primeros frutos de temporada, la veía cruzando el patio, caminando por las galerías, acomodándose el velo, frente a los niños...o sentada en nuestra sala de maestros compartiendo un yerbeado, riendo, amando la vida.

Hermana Fer, mujer inolvidable, me reservo algunas pequeñas cosas que te debo, de algunas charlas que tuvimos donde te transformaste en una madre tierna y afectuosa, en una hermana en Cristo, en solidaridad en acción... en dulce consejo, en enorme consuelo.

Verónica Tagarot ( Docente del Colegio San Pio X, Gral. San Martín, Mza.)

Desde mi infancia...

Hace mucho que no veía a la Hna Fernanda, sabía de su enfermedad, pero su fallecimiento me provocó una gran tristeza, pues guardo con muchísimo cariño el recuerdo de mi infancia, y del Colegio que aquellas Hermanas, Fernanda y Laura, cubrieron de tanto amor y alegría. Esa niña que se ve en la foto soy yo con la Hna Fernanda. Sólo tiene 5 años, y hoy ya esta por alcanzar los 22, pero no olvida a quienes brindándole cariño y dedicación, fueron sus maestras. Ruego que Dios les ayude a encontrar consuelo a familiares y amigos que expresan por ella, en esta página, sentimientos tan nobles como el amor.Como ex alumna del colegio San Pío X guardaré por siempre un cálido recuerdo de quien fuera mi Directora. Que Dios los bendiga.
GABRIELA ALBACETE
Ex-alumna del Colegio "San Pio X" de San Martín, Mendoza