domingo, 31 de agosto de 2008
Baúl de recuerdos...
La mesa...
Desde Laguna Paiva...
sábado, 30 de agosto de 2008
Desde la cocina...
Me anima a escribir el afecto sincero hacia Fernanda y el deseo de compartir mi vivencia con aquellos que leen estas líneas. Con ella compartí cada mañana… yo, desde la cocina… ella, desde su estudio donde tenía su computadora…Fernanda era una mujer de carácter fuerte, auténtica, lo que se veía de ella era lo que ella era, no había doblez. No le gustaban las mentiras, ni las hipocresías, ni las habladurías… Nos quería a todos como éramos, no importaba que “cargo” tuviera cada uno, o qué “título”… para ella valíamos todos igual, y todos teníamos algo que aportar. Por todos se interesaba y preguntaba… “¿cómo va todo? ¿cómo estás?”
Muchas veces la escuché “enojarse”…. pero muchas más la vi SUFRIR por lo sucedido… su corazón no guardaba rencores… Quienes tuvimos la gracia de conocerla, sabíamos que era una persona muy sensible, solo había que lograr trascender algunos momentos.
La sentí como una hermana, con ella podía conversar de mis cosas y a ella podía decirle yo también algunas cosas… y si alguna vez se molestó, no lo recuerdo, porque su disponibilidad y cariño, fueron siempre más
Yo solía llamarla, en este último tiempo, “su majestad”… sentía la necesidad de “servirla”, cuidarla y atenderla, como tantas veces ella nos cuidó y atendió a cada uno de nosotros… Ella solo respondía con una sonrisa.
Querida Fernanda: se te extraña mucho pero me quedo con todo aquello que aprendí a tu lado: servir a los más pobres, tratar a todos por igual, todos somos importantes, todos tenemos dones, trabajar en comunidad… Nos “machacaste” bastante el espíritu de Madre Antonia, eso de ser disponibles, gratuitos, desinteresados, sin hacer alardes… Ojalá Dios me regale un poco de tu valentía y coraje, de tu entereza y confianza, para afrontar las dificultades de la vida.
Te llevo en mi corazón por siempre.
martes, 26 de agosto de 2008
FUE UN PRIVILEGIO CONOCERTE
Fuimos forjando desde el inicio una amistad indestructible, basada en el amor y el respeto, aprendì a conocerte y valorarte rapidamente. Los primeros tiempos tuyos en la Comunidad fueron duros, lo hablabamos siempre, me confiabas muchos problemas que habia que resolver, respetabas mi opiniòn, esto fue generando una amistad solida, discutiamos pero al rato nos amigabamos, solo eran distintos puntos de
vista.
Te preocupabas por mi familia, ¿Como estan, Mirta y tus hijas? ¿Las nietas bien?. Te interesaste en mi historia personal, te intrigaba mi forma de ser, "Vos sufriste mucho" me decias, dale contà, saca de adentro lo que te duele. Le contè y me ayudo a entender y aceptar, situaciones vividas en mi niñez.
Tambièn ella se abriò, contando su historia personal, como verdaderos amigos nos apoyabamos mutuamente,
aprendimos a luchar codo a codo por la Comunidad de Buenos Aires y por toda Argentina. La Familia Verniana era un objetivo irrenunciable.
DOS ACONTECIMIENTOS QUE NOS DAN EL PERFIL DE FERNANDA
Plasmar en la realidad el Carisma de Madre Antonia era para vos todo un desafiò y lo hacias sin descansò, sin pausas, con determinaciòn y coraje.
LA VILLA
Recuerdo cuando nos convocaron al trabajo en Caritas, las reunìones eran en la noche del Viernes, todos los Parrocos de la Zona, los representantes de Caritas y nosotros dos, luego de la segunda reuniòn me dijiste "esto no es para nosotros", Madre Antonia quiere otra cosa. ¿Que quiere, le pregunte? . Viste ese curita de barba, el que estaba sentado enfrente tuyo, es el parroco de la villa, ahi tenemos que ir a trabajar.
Esto me lo dijo, caminando desde Caritas hasta el Colegio, Al despedirme le digo ¿Estàs segura? ¿No serà peligroso? . AHI ESTAN LOS POBRES QUE NOS NECESITAN, Y ALLI VAMOS A IR, FUE SU RESPUESTA TAJANTE.
Fernanda entrò, yo me sentè en el auto y no podìa arrancar, nunca la habìa visto tan firme y convencida. Al dìa siguiente ansioso fui para hablar con ella y decirle mis dudas. Se puso de piè enfrente mio, como para darle màs fuerza a sus palabras "LOS VERNIANOS HACEMOS UNA VERDADERA OPCIÒN POR LOS MAS POBRES, SEA DONDE SEA".
Me metiò el Carisma Verniano hasta el alma, me quede mudo un instante, me incorporè y le dì un abrazo gigantesto, "tenes mucho coraje, te admiro".
EL VIAJE A PUNTA DE AGUA Y GENERAL ALVEAR-( Febrero 2008)
Esto ocurrio seis meses antes de la muerte de Fernanda.
Se habìa realizado la Asamblea de la Familia Verniana en Còrdoba en el mes de Diciembre del 2007, y debiamos realizar una reùniòn los representantes de las tres ramas, la Hna Elisa, Esperanza Luquez y quièn escribe, asistìa tambièn Fernanda como Guia Espiritual del Laicado Verniano Argentino.
La salud de Fernanda se deterioba rapidamente, ella querià participar de la reuniòn y acordamos que iriamos en aviòn a Mendoza y de alli con un auto alquilado a Punta de Agua.
Viajaba con su cuello ortopedico y el corset puesto, el viaje en el aviòn no fue bueno, mucha turbulencia, yo sentado al medio y ella en el pasillo, empezaron sus muecas de dolor y mi preocupaciòn, ni una palabra solo gestos de dolor, fui adelante hablè con la azafata y la cambiaron al asiento de la puerta escape. Eran dolores en su cadera producto de la metastasis.
Al llegar a Mendoza, le digo Fernanda regresemos en este mismo aviòn, por favor ya hablè con el Comisario de abordo y hay lugar. " Si hacès eso no te dirijo màs la palabra, estoy bièn ahora, sigamos."
Tomamos el auto, por la ruta 7 hasta Catitas, parta ir por Montecoman hacia General Alvear, al principio todo estaba bièn, luego el camino no es demasiado bueno, vuelven las muecas de dolor, "anda màs despacio por favor", baje la velocidad, mi preocupaciòn ya era angustìa.
No habìa quejas, solo lagrimas que caìan por sus mejillas, "por favor parà un ratito se mueve mucho el auto", hacia un calor insoportable, tomo el celular pensando en llamar a la Hna Gabriela a General Alvear, pero en ese tramo desertico no hay señal, me vuelvo a Mendoza, no mejor sigo a General Alvear, alli me ayudaran las Hermanas, no sabìa que hacer, estaba desesperado.
Fernanda, que hago necesitas que te acomode," no me toques es peor" , es que no sè que hacer, ella me dice alcanzame mi cartera, sacò un rosario y me dijo vamos a rezar.
Yo queria correr para no se donde y ella mujer de fè se aferrò a Dios, comenzo a rezar el rosario, lentamente, SEÑOR, TE OFREZCO ESTE MOMENTO DE DOLOR Y DE PREOCUPACIÒN EN BIEN DE LA FAMILIA VERNIANA.
Me serenè, seguimos rezando y ella ofreciendo y ofreciendo, ya no sentiamos el calor. Su rostro dejo la mueca de dolor, sus lagrimas caìan por su cara, pero estaba relajada, terminamos de rezar y me dijo ahora si podès comenzar a andar despacio.
Comenzamos a andar y ella estaba mejor, me hizo prometerle que no contaria lo ocurrido, hoy rompo con esa promesa, para compartir con ustedes, ese momento doloroso, ocurrido pocos meses antes de su muerte, porque creo que nos da, tanto està situaciòn como la anterior de la villa, la verdadera dimensiòn de una mujer
valiente y con convicciones solidas.
Fernanda, rescato antes que nada, lo que dejaste en mi, todas tus enseñanzas, tus cosejos, tu amistad.
Te llevarè por siempre, en mi corazòn.
Pablo Suàrez
lunes, 25 de agosto de 2008
SOS UN SOL

Gracias por todos los valores que enseñaste... estás y estarás en mi corazon.....SIMPLEMTENTE GRACIAS, SIMPLEMENTE TE AMO
'Salud no es ausencia de enfermedad sino Sentido De Vida. Es comprometerse a amar; trabajar; crear;vivir y convivir'
Tu sobrina Ariela.
CON CORAZÓN AGRADECIDO
domingo, 24 de agosto de 2008
Que bueno que paso un milagro por sus vidas
Les mando un abrazo, pese a no conocerlos, con el más sincero de mis respetos.
Recordándote
sábado, 23 de agosto de 2008
Una Bendición de Dios en mi vida.

No llores si me amas, si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!
Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen
!Cómo!...¿Tu me has visto,me has amado en el país de las sombrasy no te resignas a verme yamarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme. Cuando la muerte venga a romper las ligadurascomo ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz! ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz...y de Vida...
Enjuga tu llanto y no llores si me amas!
(San Agustín)
Hermana Laura Gallo
jueves, 21 de agosto de 2008
La Homilía por Fernanda. Un retrato a imagen de Dios.
ARZOBISPADO DE MENDOZA
Catamarca 98 -5500- Mendoza-Argentina Tel: [54-261] 4250916-4233862 Fax: 4295415
“No hay Amor más grande que dar
Es muy difícil decir lo que vivimos en este momento, por eso es tan valioso acudir siempre a las palabras de
Hace un momento nos visitaba el obispo de esta diócesis y nos regalaba palabras de consuelo invitándonos a mirar con fe
Ahora mismo estamos celebrando
Tengo que decir que aunque separados por tantos kilómetros, muchos pastores y laicos de Mendoza –algunos pudimos llegar hasta acá- hemos seguido de cerca, con oración y afecto el camino de Cruz en la hermana Fernanda. Hemos hecho entre todos, los de más lejos o más cerca, una experiencia de comunión. Comunión en la impotencia y la compasión.
Está con nosotros
Así lo vivió Fernanda: “con Jesús”.
¿De qué otro modo sino con Jesús es que muchos de ustedes han podido acompañarla a Fernanda y ponerse a la altura de las circunstancias? Sin Él, nada podemos.
Quiero decir también que Fernanda, esta amiga y compañera de camino, ha sido una mujer coherente siempre. Murió como vivió. Luchando. Es verdad que esta etapa final de su vida ha sido de mucho sufrimiento pero me nace del corazón esto: no tenemos derecho a dejar solo este final en nuestra memoria, tenemos que ser capaces de recordar su vida, su entrega, su testimonio.
Al principio de la celebración eucarística hemos aprovechado como antífona de entrada las palabras de Jesús: “no hay amor más grande que dar la vida…” (Juan 15,13). Eso que aprendimos de Jesús, lo hemos reconocido en Fernanda. Así vivió y así murió, dándose, ofreciéndose,…Laicos, religiosas, su Instituto, sus familiares y amigos…tenemos que estar atentos al mensaje que Jesús nos ha dado, nos da y seguirá dando en el testimonio de vida de esta mujer.
Acá hay muchas personas que conocen muy bien a Fernanda. Yo solo digo algunas cosas. Claro, tengo que decir acá, lo que no dije al principio, soy sacerdote de la diócesis de Mendoza. La hermana Fernanda, también las hermanas Laura Gallo y Ausilia Borello presentes acá, me recibieron en
Algunas personas allá en Mendoza solían decir, un poco en broma un poco en serio: ¿¡esta mujer nació para mandar!?...(por las sonrisas de ustedes veo que eso también se ha dicho por acá). Yo quiero decir: Sí, esta mujer nació para mandar. Pero mandó con autoridad. Con la autoridad del evangelio. Fue capaz de mandar y a la vez de trabajar codo a codo con los demás. Con todos: obispos, pastores, religiosas, laicos.
Mandó con la autoridad que da el servicio humilde, esforzado, constante. De esta autoridad siempre tenemos necesidad en la vida, en
Fernanda ha sido sin duda una mujer carismática, apasionada, valiente, decidida. Llevaba en sus entrañas la fuerza del Evangelio, que unida a su temperamento, la enfrentó no pocas veces con la “contradicción”. Contradicción dentro y fuera de la vida eclesial. Me consta que su vida pasó por momentos difíciles. Nunca renegó de
Por eso quiero señalar también que Fernanda ha sido una mujer de gran comunión eclesial. Enamorada del Evangelio y del Concilio Vaticano II. Enamorada de la vida religiosa. Se propuso trabajar siempre con otros, rechazando toda forma de individualismo. Señaló siempre que el colegio, cualquier colegio no debía ser una isla. Luchó siempre por la integración, por una pastoral de conjunto, por la pertenencia parroquial y diocesana. Debo decir que tuvo siempre una actitud misionera también al interior de
He reconocido en Fernanda a una mujer de profunda fe, luchadora incansable por la justicia. Un equilibrio a veces difícil en todas las vocaciones, también en la vida consagrada. Donde estuvo Fernanda fue promotora de la justicia social. Alentó a los laicos para que estén donde deben estar, transformando la familia, la sociedad. ¡Cuánto bien han hecho y harán sus palabras y testimonio a la comunidad verniana!
Fernanda ha sido consejera de muchos: de niños y jóvenes, de esposos y esposas, de religiosas, seminaristas y pastores. De ricos y pobres. Se nos manifestó a tantos peregrinos como singular compañera de camino. Eso no se olvida.
Fernanda ha sido una mujer orante. Orar con la hermana Fernanda era sentirse invitado a orar en serio, abriéndole el corazón a Dios, sin reservarse nada. Ver orar a Fernanda permitía reconocer de lejos el único dueño de su corazón: el Señor. Vivió como una mujer consagrada y se le notó siempre.
El Instituto de Ivrea tiene que ser capaz de recoger muy bien la vida de esta discípula ejemplar del Señor. Su vida y su muerte, su Pascua, es promesa de gran fecundidad para
Fernanda, como dice Benedicto XVI, cerró sus párpados a este mundo para abrirlos para siempre ante Dios. Nos dejó en el día de
Alguien que quiere mucho a Fernanda dice que ella aprovechó la visita los ángeles para partir al Cielo con
Hermana Fernanda (María Ester) , discípula fiel, mujer creyente, orante, forjadora de justicia. Amiga fiel. Fuiste bendecida con una mirada creyente que sostuviste ante la vida y también ante tu propia muerte. En el día de
15 de Agosto de 2008, Asunción de Nuestra Señora
Pbro. Gerardo Raúl Aguado
Vicario General de
República Argentina
martes, 19 de agosto de 2008
En el Encuentro de Buenos Aires
lunes, 18 de agosto de 2008
De Misión, con una sonrisa.

Esta foto es en Saujil, Catamarca. Una de las misiones en las que Fer nos acompañó y guió. Estamos en un día de descanso en el "balneario" de Saujil.
Ahí está ella, sonriente, fuerte, con alegría y llena de vida. La verdad que cuesta imaginarse sin ella.
¡Siempre te voy a recordar alegre y sonriente!
Javier Loiacono
Fer, siempre en el centro.
Una gran mujer
Mis queridos amigos y hermanos: CONOCI A UNA GRAN MUJER.
Hoy siento una gran necesidad de escribir, será que es mi mejor manera de expresarme, no se bien porque lo hago tal vez sea un homenaje o una manera de compartir con todos ustedes un poco de todo lo vivido y aprendido con ella.
Fernanda, mi gran amiga, mi compinche, mi consejera, mi sostén de tantos momentos difíciles, mi cable a tierra, fuiste y serás una de esas personas que se metió en mi alma casi sin pedir permiso fuiste charlas, risas, enojos, sonrisas, mates, tardes y noches compartidas solo por el hecho de compartirlas, fuiste la que me dio un gran empujón para crecer tanto en lo profesional como en lo personal, fuiste SOS y serás un enorme ejemplo en mi vida.
Recuerdo el camino recorrió y no puedo dejar de emocionarme, tu fuerza, tus ganas y tu pasión por el servicio fueron una invitación en mi vida para salir en busca de aquellos hermanos que mas nos necesitaban, vos fuiste sin duda la que me impulso a la misión, la que me hizo descubrir la importancia de la sonrisa de un anciano, me hiciste conocer el olor de la pobreza, me hiciste descubrir las necesidades de un niño con la nariz llena de mocos, con vos pude darme cuenta del valor de la presencia, la importancia de los pequeños gestos, la enorme alegría del dar sin esperar nada a cambio, con vos descubrí la felicidad en el servicio.
Me pregunto cuantos realmente habrán podido descubrir a esta enorme mujer que daba su vida en todo lo que proyectaba y hacia, cuantos habrán podido descubrir a esta gran soñadora que nos llamaba permanentemente a mirar hacia adelante, sin miedo a los obstáculos, sin medir consecuencias, solo con la mirada fija en su objetivo, solo con el corazón puesto ahí en el lugar exacto donde alguien podía necesitarlo. Yo decidí subirme a su barca y allá íbamos detrás de aquellos sueños que como siempre le decía solo los locos podían perseguir, y me subía a su camioneta buscando vaya a saber que … y así llego la villa, la casa del abuelo, el geriátrico, la reunión de los abuelos, la promoción … todavía resuena en mis oídos “asistir no , promocionar si”, las reuniones vernianas, el encuentro de Córdoba con las hermanas y misioneras, el reparto del pan, caritas, los proyectos para la escuela primaria tantas otras cosas que diariamente tejía en su mente y seguía a pesar de todo a pesar hasta de su enfermedad.
No me alcanzaría el tiempo, ni las paginas para transmitirlo todo, por eso lo resumo en la frase del comienzo CONOCI A UNA GRAN MUJER, su vida fue en la mía una clase realmente magistral, y su enfermedad y su muerte un camino de oración permanente, jamás escuche de su boca en esos momentos tan difíciles una queja, un lamento, un enojo, siempre nos cuido a todos con dos palabras “estoy bien” y con una amplia sonrisa trataba de dejarnos tranquilos, llevo con dignidad su cruz, por demás pesada y dolorosa y desde la cama de una habitación le siguió apostando a la vida, la siguió peleando y nos siguió amando.
Agradezco Dios mío, el enorme regalo de que su vida se haya cruzado con la mía, agradezco Señor el que me hayas dado la luz para poder ver más allá de su temperamento fuerte y hasta por momentos incomprensible. Yo siempre sentí muy dentro mío que detrás de su carácter había algo mas y cuanta maravilla me hiciste descubrir en ella, cuanta generosidad, cuanta entrega, cuanto amor por la vida, cuanto respeto, cuanta grandeza.
Mis queridos amigos y hermanos, no creo equivocarme si les digo que nuestra quería hermana Fernanda, nuestra amiga, aquella persona tan especial que se cruzo en nuestras vidas fue UNA GRAN MUJER, porque realmente fue una MUJER DE DIOS, siento que ahí exactamente radico su grandeza, la mirada puesta tan firmemente en el Padre la hizo una MUJER diferente, y me atrevo a decir que tal vez por eso muchas veces nos costaba tanto comprenderla, espero que podamos seguir su ejemplo y que ella desde el lugar donde este nos de un poco de toda esa fuerza con la que vivió y con la que murió.
Gracias Fer, tu vida hizo maravillas con la mía y como siempre te decía, TE LLEVO CONMIGO, ahora mas que nunca y tenes en mi corazón ese lugarcito donde solo las personas importantes pueden estar, ahora si podrás conocer a esta persona que como vos me decías parecía impenetrable y sabrás realmente cuanto amor sentí por vos.
Acordate siempre te llevo conmigo.
Simplemente yo, tu amiga.
(Adriana De Poli)


