domingo, 31 de agosto de 2008

Baúl de recuerdos...







Con mi familia queremos seguir compartiendo algunas anécdotas de la niñez de María. Recuerdo el día que nos sacaron esa "foto carnet": ese día yo también pose ante las cámaras y me decían que sonría y mas serio me ponía, fruncía cada vez mas la frente. Ella no, sonreía, como siempre lo hacía.




Cuando vi la foto saltando la cuerda en la villa, recuerdo que de niños esa era mi tarea, dar vuelta la cuerda... Si jugaba a la maestra, a mi me tocaba ser siempre el alumno, ni siquiera llegaba a ser portero y si era a la mamá, yo siempre era el hijo.




La foto de su rostro... ¡tan joven y bonita! es de su primera estadía en Italia en la década del 70, cuando fue a estudiar...




Mi hermana, amó al projimo con ese amor como el sol que está en todas partes y cuando el amor se expande como un sol ardiente en beneficio del semejante se vuelve divino y le llamamos caridad. Siempre con su sonrisa franca y amplia, aún en momentos dificiles. Así queremos recordarla...

Eduardo Mendoza y familia

La mesa...




Para FERNANDA "la mesa" significaba muchas cosas: TIEMPO DONADO, GRATUIDAD, ENCUENTRO, DIÁLOGO, COMPARTIR, INTERCAMBIO, FIESTA, REUNIÓN, ORACIÓN... La MESA era "un rito" para vos: mantel, los platos lindos, los más lindos vasos, la servilleta acomodada de otro modo, los cubiertos iguales, la panera, las mejores fuentes y siempre mucha gente, una mesa larga... Si la MESA era para la oración, se transformaba en ALTAR: vela, aguayos, la Palabra, la Regla de Vida, los signos... Dos días antes de tu Pascua, nos dijiste: "estoy feliz, estamos juntos en una única mesa grande...". Hoy participas con Dios en su Mesa Celestial, el premio de aquellos que lo sirvieron con fidelidad, más allá de sus debilidades... ¡Qué hermoso, Fernanda! ... aún sigo aprendiendo de vos. Te quiero tanto, tanto.
HNA. LAURA

Desde Laguna Paiva...
















Quiero compartir con ustedes algunas fotos familiares. En todas ellas veremos a María siempre con su amplia sonrisa, dicen que una sonrisa cuesta menos que la energía eléctrica y dá mas luz, además con cada sonrisa siembras una esperanza. Cuánta luz irradió y cuánta esperanza sembró Maria. Fue feliz en su elección de vida porque uno de los verdaderos secretos para ser feliz es dar sin esperar nada a cambio, solo el que está dispuesto a dar está en el verdadero camino de la felicidad y Maria dió todo de sí. Sin dudas, la recibieron los Ángeles para partir al cielo con la Virgen. ¡Estás siempre con nosotros!
Eduardo Mendoza y familia






sábado, 30 de agosto de 2008

Desde la cocina...

Me anima a escribir el afecto sincero hacia Fernanda y el deseo de compartir mi vivencia con aquellos que leen estas líneas. Con ella compartí cada mañana… yo, desde la cocina… ella, desde su estudio donde tenía su computadora…
Fernanda era una mujer de carácter fuerte, auténtica, lo que se veía de ella era lo que ella era, no había doblez. No le gustaban las mentiras, ni las hipocresías, ni las habladurías… Nos quería a todos como éramos, no importaba que “cargo” tuviera cada uno, o qué “título”… para ella valíamos todos igual, y todos teníamos algo que aportar. Por todos se interesaba y preguntaba… “¿cómo va todo? ¿cómo estás?”
Muchas veces la escuché “enojarse”…. pero muchas más la vi SUFRIR por lo sucedido… su corazón no guardaba rencores… Quienes tuvimos la gracia de conocerla, sabíamos que era una persona muy sensible, solo había que lograr trascender algunos momentos.
La sentí como una hermana, con ella podía conversar de mis cosas y a ella podía decirle yo también algunas cosas… y si alguna vez se molestó, no lo recuerdo, porque su disponibilidad y cariño, fueron siempre más
Yo solía llamarla, en este último tiempo, “su majestad”… sentía la necesidad de “servirla”, cuidarla y atenderla, como tantas veces ella nos cuidó y atendió a cada uno de nosotros… Ella solo respondía con una sonrisa.
Querida Fernanda: se te extraña mucho pero me quedo con todo aquello que aprendí a tu lado: servir a los más pobres, tratar a todos por igual, todos somos importantes, todos tenemos dones, trabajar en comunidad… Nos “machacaste” bastante el espíritu de Madre Antonia, eso de ser disponibles, gratuitos, desinteresados, sin hacer alardes… Ojalá Dios me regale un poco de tu valentía y coraje, de tu entereza y confianza, para afrontar las dificultades de la vida.
Te llevo en mi corazón por siempre.
LUZ BALEIX
p/d Prometo cuidar tus plantas

martes, 26 de agosto de 2008

FUE UN PRIVILEGIO CONOCERTE

Han pasado poco màs de diez dìas de la muerte de Fernanda, queria sentarme a escribir rapidamente pero no pude, me la pasè haciendo una recorrida por los ocho años que compartimos en la Comunidad. Tantos recuerdos, tantos momentos compartidos, muchas alegrias, mucho dolor.

Fuimos forjando desde el inicio una amistad indestructible, basada en el amor y el respeto, aprendì a conocerte y valorarte rapidamente. Los primeros tiempos tuyos en la Comunidad fueron duros, lo hablabamos siempre, me confiabas muchos problemas que habia que resolver, respetabas mi opiniòn, esto fue generando una amistad solida, discutiamos pero al rato nos amigabamos, solo eran distintos puntos de
vista.

Te preocupabas por mi familia, ¿Como estan, Mirta y tus hijas? ¿Las nietas bien?. Te interesaste en mi historia personal, te intrigaba mi forma de ser, "Vos sufriste mucho" me decias, dale contà, saca de adentro lo que te duele. Le contè y me ayudo a entender y aceptar, situaciones vividas en mi niñez.

Tambièn ella se abriò, contando su historia personal, como verdaderos amigos nos apoyabamos mutuamente,
aprendimos a luchar codo a codo por la Comunidad de Buenos Aires y por toda Argentina. La Familia Verniana era un objetivo irrenunciable.

DOS ACONTECIMIENTOS QUE NOS DAN EL PERFIL DE FERNANDA

Plasmar en la realidad el Carisma de Madre Antonia era para vos todo un desafiò y lo hacias sin descansò, sin pausas, con determinaciòn y coraje.

LA VILLA

Recuerdo cuando nos convocaron al trabajo en Caritas, las reunìones eran en la noche del Viernes, todos los Parrocos de la Zona, los representantes de Caritas y nosotros dos, luego de la segunda reuniòn me dijiste "esto no es para nosotros", Madre Antonia quiere otra cosa. ¿Que quiere, le pregunte? . Viste ese curita de barba, el que estaba sentado enfrente tuyo, es el parroco de la villa, ahi tenemos que ir a trabajar.

Esto me lo dijo, caminando desde Caritas hasta el Colegio, Al despedirme le digo ¿Estàs segura? ¿No serà peligroso? . AHI ESTAN LOS POBRES QUE NOS NECESITAN, Y ALLI VAMOS A IR, FUE SU RESPUESTA TAJANTE.

Fernanda entrò, yo me sentè en el auto y no podìa arrancar, nunca la habìa visto tan firme y convencida. Al dìa siguiente ansioso fui para hablar con ella y decirle mis dudas. Se puso de piè enfrente mio, como para darle màs fuerza a sus palabras "LOS VERNIANOS HACEMOS UNA VERDADERA OPCIÒN POR LOS MAS POBRES, SEA DONDE SEA".

Me metiò el Carisma Verniano hasta el alma, me quede mudo un instante, me incorporè y le dì un abrazo gigantesto, "tenes mucho coraje, te admiro".

EL VIAJE A PUNTA DE AGUA Y GENERAL ALVEAR-( Febrero 2008)

Esto ocurrio seis meses antes de la muerte de Fernanda.

Se habìa realizado la Asamblea de la Familia Verniana en Còrdoba en el mes de Diciembre del 2007, y debiamos realizar una reùniòn los representantes de las tres ramas, la Hna Elisa, Esperanza Luquez y quièn escribe, asistìa tambièn Fernanda como Guia Espiritual del Laicado Verniano Argentino.

La salud de Fernanda se deterioba rapidamente, ella querià participar de la reuniòn y acordamos que iriamos en aviòn a Mendoza y de alli con un auto alquilado a Punta de Agua.

Viajaba con su cuello ortopedico y el corset puesto, el viaje en el aviòn no fue bueno, mucha turbulencia, yo sentado al medio y ella en el pasillo, empezaron sus muecas de dolor y mi preocupaciòn, ni una palabra solo gestos de dolor, fui adelante hablè con la azafata y la cambiaron al asiento de la puerta escape. Eran dolores en su cadera producto de la metastasis.

Al llegar a Mendoza, le digo Fernanda regresemos en este mismo aviòn, por favor ya hablè con el Comisario de abordo y hay lugar. " Si hacès eso no te dirijo màs la palabra, estoy bièn ahora, sigamos."

Tomamos el auto, por la ruta 7 hasta Catitas, parta ir por Montecoman hacia General Alvear, al principio todo estaba bièn, luego el camino no es demasiado bueno, vuelven las muecas de dolor, "anda màs despacio por favor", baje la velocidad, mi preocupaciòn ya era angustìa.

No habìa quejas, solo lagrimas que caìan por sus mejillas, "por favor parà un ratito se mueve mucho el auto", hacia un calor insoportable, tomo el celular pensando en llamar a la Hna Gabriela a General Alvear, pero en ese tramo desertico no hay señal, me vuelvo a Mendoza, no mejor sigo a General Alvear, alli me ayudaran las Hermanas, no sabìa que hacer, estaba desesperado.

Fernanda, que hago necesitas que te acomode," no me toques es peor" , es que no sè que hacer, ella me dice alcanzame mi cartera, sacò un rosario y me dijo vamos a rezar.

Yo queria correr para no se donde y ella mujer de fè se aferrò a Dios, comenzo a rezar el rosario, lentamente, SEÑOR, TE OFREZCO ESTE MOMENTO DE DOLOR Y DE PREOCUPACIÒN EN BIEN DE LA FAMILIA VERNIANA.
Me serenè, seguimos rezando y ella ofreciendo y ofreciendo, ya no sentiamos el calor. Su rostro dejo la mueca de dolor, sus lagrimas caìan por su cara, pero estaba relajada, terminamos de rezar y me dijo ahora si podès comenzar a andar despacio.

Comenzamos a andar y ella estaba mejor, me hizo prometerle que no contaria lo ocurrido, hoy rompo con esa promesa, para compartir con ustedes, ese momento doloroso, ocurrido pocos meses antes de su muerte, porque creo que nos da, tanto està situaciòn como la anterior de la villa, la verdadera dimensiòn de una mujer
valiente y con convicciones solidas.

Fernanda, rescato antes que nada, lo que dejaste en mi, todas tus enseñanzas, tus cosejos, tu amistad.

Te llevarè por siempre, en mi corazòn.

Pablo Suàrez

lunes, 25 de agosto de 2008

SOS UN SOL


Querida tia Maria: amaste, creaste, viviste, conviviste y te entregaste.Quedarán en mi memoria y en mi corazón muchas cosas vividas y compartidas (desde tus cartas, las conversaciones, los partiditos de tenis, el '4 de basto' como vos me decias......y tantas otras).Se que siempre estarás ahi escuchandome; que serás la luz que necesite para ver las cosas lidas que me pueden pasar; porque compartiré contigo cada momento de mi vida, sintiendo las fuerzas de tu ejemplo y las mismas ganas de vivir...Se que los años pasarán pero mi amor seguirá igual e intenso porque eres mi tía, porque eres mi guia, porque te dedicaste a todo con el alma...
Gracias por todos los valores que enseñaste... estás y estarás en mi corazon.....SIMPLEMTENTE GRACIAS, SIMPLEMENTE TE AMO
'Salud no es ausencia de enfermedad sino Sentido De Vida. Es comprometerse a amar; trabajar; crear;vivir y convivir'
Tu sobrina Ariela.

CON CORAZÓN AGRADECIDO


Les comparto el mail que envió Eduardo, el hermano menor de Fernanda, desde Santa Fe, en el que expresa su sentir y agradecimiento.

Hna. Laura con profunda emoción leí las palabras vertidas en la página de mi amada hermana Maria. Nada podrá mitigar el dolor y el vacío que dejó en mi vida, guardo de ella los momentos de felicidad de nuestra humilde y feliz infancia, siendo yo casi un niño ingresó a la congregación pero el tiempo me hizo sentir feliz, por que esa era su felicidad, esa era su vocación. Es verdad que no tendremos que bajar la mirada para verla en su lecho, ni siquiera elevarla al cielo por que María esta dentro nuestro, en los corazones de mi familia, de UD. de todas las hermanas en la Fe y de todos aquellos que en todo momento demostraron sentir verdadero amor a ella, quiero que en mi nombre y el de mi esposa Gladys, mis hijas Macarena y Ariela lleve nuestro agradecimiento a todo aquellos que amaron a mi hermana, estaremos siempre agradecidos. Maria vivió para servir a los demás, dio todo de si para los más humildes, no derramaba lagrimas de consolación, sangraba su corazón para ayudar al prójimo, quedara grabada en mi retina y en mi mente por siempre las muestras de amor de la gente de su querida “villa”, la comunidad educativa, amigos, comunidad verniana, los testimonios dados son por demás elocuentes. A todos, a quienes nos conocieron, a quienes no conocemos pero sabemos amaban a Maria Fernanda, desde lo más profundo de nuestros corazones, les estaremos eternamente agradecidos.

domingo, 24 de agosto de 2008

Que bueno que paso un milagro por sus vidas

No importa quien soy solo sepan que conoci un poco de ésta mujer por una persona cercana a ella, y quiero decirles que con solo escuchar de ella pude ver que milagro fue ella en la vida de todos ustedes. No todos a lo largo de nuestras vidas tenemos la posibilidad de conocer personas como ella, por esta razón entiendo todo lo que ellas le enseño y dejo, por este motivo pese a la tristeza que seguro hoy sienten por su pérdida, nunca dejarán de sentir júbilo en sus corazones, porque ella les dejo una gran enseñanza de vida, de lucha, de fuerza, de entrega y eso lo llevarán el resto de sus vidas con ustedes. Creo que una de las enseñanzas más lindas que una persona deja es vivir al servicio de quien nos necesita, dar sin esperar por el simple placer de la solidaridad con el prójimo, y me parece que esto ella lo hizo ampliamente. Por esto les digo a todas las personas que tuvieron el privilegio de compartir parte de su vida con ella, que una persona que dio tanto a los demás nunca se va, siempre vive en cada una de las personas que la quisieron, la acompañaron, la sostuvieron, por que esta clase de seres son inmortales en el corazón y en el alma y siempre nos acompañan pese a que no podamos verlos. Asi que pese al dolor de estos momentos, nunca dejen de agradecer el milagro que les toco vivir, conociendo a una persona con tanta luz, que enseño lo que es el amor y la dignidad hasta el último dia de su vida. Y no olviden nunca que hay personas que en la vida jamás tienen la suerte de conocer seres asi, y todos ustedes tuvieron ese inmenso privilegio.
Les mando un abrazo, pese a no conocerlos, con el más sincero de mis respetos.

Recordándote



"Una sonrisa abierta, gran disposición para darse, una mano siempre tendida hacia los demás..." una auténtica Hermana de Caridad, como la Virgen, en Gratuidad y Disponibilidad. ¡GRACIAS FERNANDA! ¡TE QUEREMOS! Hna. Laura

sábado, 23 de agosto de 2008

PRESENCIA

CUANDO UNA AUSENCIA SE HACE NOTAR,
LO QUE SE AGIGANTA ES LA PRESENCIA.

EDGARDO CAIRA

Una Bendición de Dios en mi vida.


Quiero invitarlos a rezar esta oración de San Agustín que el P. Gerardo nos la diera a todos el día que él celebrara la Eucaristía... Aún no he podido rezarla hasta el final sin derramar un lágrima. Sé que llegará un día que así será. También quiero colocar aquí una frase que leí en estos días en un texto que llegó a mis manos, era una oración... y en el final decía: "Vos, Señor, que podés, abrazala fuerte de mi parte"...


De Fernanda aprendí muchas cosas (la conozco desde que tengo 13 años, fue mi preceptora y profesora en el secundario allá en mi Santa Fe natal... fue mi guía en mi camino vocacional... fue mi hermana de comunidad y mi amiga los años que viví con ella en Mendoza y los que llevo viviendo aquí...) pero su mejor "enseñanza" la recibí de su enfermedad y su muerte. Podría usar algunas palabras como ENTEREZA, DIGNIDAD, CORAJE, VALENTÍA, LUCHA, CONFIANZA, ESPERANZA, OPTIMISMO, HUMILDAD... Dios la "despojó" de muchas cosas en este tiempo, como a Job, pero jamás escuché de su boca una queja o un reproche, abatimiento o desasón. Solía decir con frecuencia, sobre todo cuando había dolor: "Todo por Ti, Dios mio, mi Bien inmenso, cuánto hago, cuánto digo, cuánto sufro y cuánto pienso"... Fue una "fiel hija de Madre Antonia"... luchó contra toda esperanza, confió y esperó en Dios.


Hoy ya no tengo que bajar mi mirada para verla en su cama de enferma... hoy debo, y debemos todos, "levantar la mirada", para encontrarla en el cielo... Es hora hacer realidad lo que rezamos en el Credo: "Creo en la comunión de los Santos"...


Aquí va la oración que les decía al principio
No llores si me amas, si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!
Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen
!Cómo!...¿Tu me has visto,me has amado en el país de las sombrasy no te resignas a verme yamarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme. Cuando la muerte venga a romper las ligadurascomo ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz! ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz...y de Vida...
Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

(San Agustín)


¡Hasta cada instante, Fer!... ¡Te amo mucho!
Hermana Laura Gallo

jueves, 21 de agosto de 2008

La Homilía por Fernanda. Un retrato a imagen de Dios.



ARZOBISPADO DE MENDOZA

Catamarca 98 -5500- Mendoza-Argentina Tel: [54-261] 4250916-4233862 Fax: 4295415

“No hay Amor más grande que dar la Vida…” (Jn 15,13)

Es muy difícil decir lo que vivimos en este momento, por eso es tan valioso acudir siempre a las palabras de la Iglesia en la liturgia y los textos bíblicos, porque ellos recogen y expresan del mejor modo la oración en nuestra vida. Aún así, y de la mano de la Iglesia, quiero compartir con ustedes algunas cosas que brotan con afecto y sinceridad desde el corazón.

Hace un momento nos visitaba el obispo de esta diócesis y nos regalaba palabras de consuelo invitándonos a mirar con fe la Pascua del Señor en la hermana Fernanda Mendoza que comienza a vivir ahora –decía él- su consagración definitiva a Dios.

Ahora mismo estamos celebrando la Eucaristía, la Pascua del Señor. El paso de Dios por la vida de Fernanda, el paso de Dios por nuestras vidas. Celebrando nuestra fe no dejemos de reconocerlo a Él.

Tengo que decir que aunque separados por tantos kilómetros, muchos pastores y laicos de Mendoza –algunos pudimos llegar hasta acá- hemos seguido de cerca, con oración y afecto el camino de Cruz en la hermana Fernanda. Hemos hecho entre todos, los de más lejos o más cerca, una experiencia de comunión. Comunión en la impotencia y la compasión.

Está con nosotros la Hermana Provincial, la hermana Elisa Schoreder, en su presencia y con respeto, en nombre de toda la Iglesia, quiero dar gracias a Dios por las consagradas, laicos, familiares y amigos, los sacerdotes, que buscaron y pudieron estar más cerca y le han dedicado generosamente a Fernanda su tiempo, paciencia, respeto y solidaridad en toda forma. Quiero decirles que siento que las promesas de Jesús están cumplidas: “lo hicieron conmigo” (Mt 25, 40). Todo lo hecho por Fernanda ha sido hecho por Jesús. Y me animo a decir algo más. No solamente ha sido hecho “por Jesús” sino “con Jesús”.

Así lo vivió Fernanda: “con Jesús”.

¿De qué otro modo sino con Jesús es que muchos de ustedes han podido acompañarla a Fernanda y ponerse a la altura de las circunstancias? Sin Él, nada podemos.

Quiero decir también que Fernanda, esta amiga y compañera de camino, ha sido una mujer coherente siempre. Murió como vivió. Luchando. Es verdad que esta etapa final de su vida ha sido de mucho sufrimiento pero me nace del corazón esto: no tenemos derecho a dejar solo este final en nuestra memoria, tenemos que ser capaces de recordar su vida, su entrega, su testimonio.

Al principio de la celebración eucarística hemos aprovechado como antífona de entrada las palabras de Jesús: “no hay amor más grande que dar la vida…” (Juan 15,13). Eso que aprendimos de Jesús, lo hemos reconocido en Fernanda. Así vivió y así murió, dándose, ofreciéndose,…Laicos, religiosas, su Instituto, sus familiares y amigos…tenemos que estar atentos al mensaje que Jesús nos ha dado, nos da y seguirá dando en el testimonio de vida de esta mujer.

Acá hay muchas personas que conocen muy bien a Fernanda. Yo solo digo algunas cosas. Claro, tengo que decir acá, lo que no dije al principio, soy sacerdote de la diócesis de Mendoza. La hermana Fernanda, también las hermanas Laura Gallo y Ausilia Borello presentes acá, me recibieron en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de San Martín, hace muchos años, cuando llegaba como seminarista. Luego yo sería el párroco de esa comunidad. Trabajamos juntos muchos años.

Algunas personas allá en Mendoza solían decir, un poco en broma un poco en serio: ¿¡esta mujer nació para mandar!?...(por las sonrisas de ustedes veo que eso también se ha dicho por acá). Yo quiero decir: Sí, esta mujer nació para mandar. Pero mandó con autoridad. Con la autoridad del evangelio. Fue capaz de mandar y a la vez de trabajar codo a codo con los demás. Con todos: obispos, pastores, religiosas, laicos.

Mandó con la autoridad que da el servicio humilde, esforzado, constante. De esta autoridad siempre tenemos necesidad en la vida, en la Iglesia.

Fernanda ha sido sin duda una mujer carismática, apasionada, valiente, decidida. Llevaba en sus entrañas la fuerza del Evangelio, que unida a su temperamento, la enfrentó no pocas veces con la “contradicción”. Contradicción dentro y fuera de la vida eclesial. Me consta que su vida pasó por momentos difíciles. Nunca renegó de la Iglesia. Nunca se bajó de la barca. Fue siempre fiel a la Iglesia, y la sirvió en muchos lados. Sirvió a la Iglesia Universal, a la Iglesia Nacional, a las Iglesias Locales donde estuvo y en cada una de sus comunidades y parroquias.

Por eso quiero señalar también que Fernanda ha sido una mujer de gran comunión eclesial. Enamorada del Evangelio y del Concilio Vaticano II. Enamorada de la vida religiosa. Se propuso trabajar siempre con otros, rechazando toda forma de individualismo. Señaló siempre que el colegio, cualquier colegio no debía ser una isla. Luchó siempre por la integración, por una pastoral de conjunto, por la pertenencia parroquial y diocesana. Debo decir que tuvo siempre una actitud misionera también al interior de la Iglesia, y nos ha hecho mucho bien.

He reconocido en Fernanda a una mujer de profunda fe, luchadora incansable por la justicia. Un equilibrio a veces difícil en todas las vocaciones, también en la vida consagrada. Donde estuvo Fernanda fue promotora de la justicia social. Alentó a los laicos para que estén donde deben estar, transformando la familia, la sociedad. ¡Cuánto bien han hecho y harán sus palabras y testimonio a la comunidad verniana!

Fernanda ha sido consejera de muchos: de niños y jóvenes, de esposos y esposas, de religiosas, seminaristas y pastores. De ricos y pobres. Se nos manifestó a tantos peregrinos como singular compañera de camino. Eso no se olvida.

Fernanda ha sido una mujer orante. Orar con la hermana Fernanda era sentirse invitado a orar en serio, abriéndole el corazón a Dios, sin reservarse nada. Ver orar a Fernanda permitía reconocer de lejos el único dueño de su corazón: el Señor. Vivió como una mujer consagrada y se le notó siempre.

El Instituto de Ivrea tiene que ser capaz de recoger muy bien la vida de esta discípula ejemplar del Señor. Su vida y su muerte, su Pascua, es promesa de gran fecundidad para la Iglesia. Especialmente para su familia religiosa, sus familiares y amigos y la comunidad berniana toda.

Fernanda, como dice Benedicto XVI, cerró sus párpados a este mundo para abrirlos para siempre ante Dios. Nos dejó en el día de la Virgen. Ya saben ustedes que al celebrar el misterio de la Asunción, la miramos a la Virgen María, y decimos que la que estuvo siempre unida a Jesús en su vida terrena, sigue admirablemente unida a Él en la gloria. Por eso decimos con la Iglesia que reconocemos en María una nueva presencia entre nosotros y para siempre.

Alguien que quiere mucho a Fernanda dice que ella aprovechó la visita los ángeles para partir al Cielo con la Virgen. Es una imagen de mucha consolación.

Hermana Fernanda (María Ester) , discípula fiel, mujer creyente, orante, forjadora de justicia. Amiga fiel. Fuiste bendecida con una mirada creyente que sostuviste ante la vida y también ante tu propia muerte. En el día de la Virgen, te has unido de modo certero y para siempre al Señor de la Vida.

Hoy podemos y queremos decir con fe: sabemos que también estarás cada día, con nosotros para siempre. Te damos gracias porque nos has dado el mejor ejemplo: “no hay mayor amor que dar la vida…”

15 de Agosto de 2008, Asunción de Nuestra Señora

Pbro. Gerardo Raúl Aguado

Vicario General de la Arquidiócesis de Mendoza

República Argentina

martes, 19 de agosto de 2008

En el Encuentro de Buenos Aires

Esta foto es del Encuentro en el colegio, la noche de la parilla, choripan y un poco de baile.

Montones de recuerdos y sentimientos me vienen y me brotan de sólo ver las fotos y acordarme de lo que fue conocerla.

Fer, siempre estarás con nosotros!

Javier Loiacono

lunes, 18 de agosto de 2008

De Misión, con una sonrisa.


Esta foto es en Saujil, Catamarca. Una de las misiones en las que Fer nos acompañó y guió. Estamos en un día de descanso en el "balneario" de Saujil.

Ahí está ella, sonriente, fuerte, con alegría y llena de vida. La verdad que cuesta imaginarse sin ella.

¡Siempre te voy a recordar alegre y sonriente!

Javier Loiacono

Fer, siempre en el centro.


El Encuentro Verniano en Santa Fe en el 2001. La imagen es más que elocuente, Fernanda en el medio de la comunidad.

Javier Loiacono

Una gran mujer


Mis queridos amigos y hermanos: CONOCI A UNA GRAN MUJER.


Hoy siento una gran necesidad de escribir, será que es mi mejor manera de expresarme, no se bien porque lo hago tal vez sea un homenaje o una manera de compartir con todos ustedes un poco de todo lo vivido y aprendido con ella.


Fernanda, mi gran amiga, mi compinche, mi consejera, mi sostén de tantos momentos difíciles, mi cable a tierra, fuiste y serás una de esas personas que se metió en mi alma casi sin pedir permiso fuiste charlas, risas, enojos, sonrisas, mates, tardes y noches compartidas solo por el hecho de compartirlas, fuiste la que me dio un gran empujón para crecer tanto en lo profesional como en lo personal, fuiste SOS y serás un enorme ejemplo en mi vida.


Recuerdo el camino recorrió y no puedo dejar de emocionarme, tu fuerza, tus ganas y tu pasión por el servicio fueron una invitación en mi vida para salir en busca de aquellos hermanos que mas nos necesitaban, vos fuiste sin duda la que me impulso a la misión, la que me hizo descubrir la importancia de la sonrisa de un anciano, me hiciste conocer el olor de la pobreza, me hiciste descubrir las necesidades de un niño con la nariz llena de mocos, con vos pude darme cuenta del valor de la presencia, la importancia de los pequeños gestos, la enorme alegría del dar sin esperar nada a cambio, con vos descubrí la felicidad en el servicio.


Me pregunto cuantos realmente habrán podido descubrir a esta enorme mujer que daba su vida en todo lo que proyectaba y hacia, cuantos habrán podido descubrir a esta gran soñadora que nos llamaba permanentemente a mirar hacia adelante, sin miedo a los obstáculos, sin medir consecuencias, solo con la mirada fija en su objetivo, solo con el corazón puesto ahí en el lugar exacto donde alguien podía necesitarlo. Yo decidí subirme a su barca y allá íbamos detrás de aquellos sueños que como siempre le decía solo los locos podían perseguir, y me subía a su camioneta buscando vaya a saber que … y así llego la villa, la casa del abuelo, el geriátrico, la reunión de los abuelos, la promoción … todavía resuena en mis oídos “asistir no , promocionar si”, las reuniones vernianas, el encuentro de Córdoba con las hermanas y misioneras, el reparto del pan, caritas, los proyectos para la escuela primaria tantas otras cosas que diariamente tejía en su mente y seguía a pesar de todo a pesar hasta de su enfermedad.


No me alcanzaría el tiempo, ni las paginas para transmitirlo todo, por eso lo resumo en la frase del comienzo CONOCI A UNA GRAN MUJER, su vida fue en la mía una clase realmente magistral, y su enfermedad y su muerte un camino de oración permanente, jamás escuche de su boca en esos momentos tan difíciles una queja, un lamento, un enojo, siempre nos cuido a todos con dos palabras “estoy bien” y con una amplia sonrisa trataba de dejarnos tranquilos, llevo con dignidad su cruz, por demás pesada y dolorosa y desde la cama de una habitación le siguió apostando a la vida, la siguió peleando y nos siguió amando.


Agradezco Dios mío, el enorme regalo de que su vida se haya cruzado con la mía, agradezco Señor el que me hayas dado la luz para poder ver más allá de su temperamento fuerte y hasta por momentos incomprensible. Yo siempre sentí muy dentro mío que detrás de su carácter había algo mas y cuanta maravilla me hiciste descubrir en ella, cuanta generosidad, cuanta entrega, cuanto amor por la vida, cuanto respeto, cuanta grandeza.


Mis queridos amigos y hermanos, no creo equivocarme si les digo que nuestra quería hermana Fernanda, nuestra amiga, aquella persona tan especial que se cruzo en nuestras vidas fue UNA GRAN MUJER, porque realmente fue una MUJER DE DIOS, siento que ahí exactamente radico su grandeza, la mirada puesta tan firmemente en el Padre la hizo una MUJER diferente, y me atrevo a decir que tal vez por eso muchas veces nos costaba tanto comprenderla, espero que podamos seguir su ejemplo y que ella desde el lugar donde este nos de un poco de toda esa fuerza con la que vivió y con la que murió.


Gracias Fer, tu vida hizo maravillas con la mía y como siempre te decía, TE LLEVO CONMIGO, ahora mas que nunca y tenes en mi corazón ese lugarcito donde solo las personas importantes pueden estar, ahora si podrás conocer a esta persona que como vos me decías parecía impenetrable y sabrás realmente cuanto amor sentí por vos.


Acordate siempre te llevo conmigo.


Simplemente yo, tu amiga.


(Adriana De Poli)