Esta carta la recibimos los representantes de las tres ramas de la Familia Verniana Argentina a los pocos dìas de la partida de Fernanda.
Gracias Hermana Ausilia por la traducciòn.
Pablo Suàrez
Roma, 18 de Agosto de 2008.-
Queridisimos todos de la Familia Verniana
Hermanas, Misioneras y Laicos
“Paz y gloria del Señor de todo bien”
Està todavía vivo el dolor por la partida de la Hermana Fernanda, si bien su despedida hacia el cielo es tambièn fuente de mucha paz, serenidad y esperanza, ya que tenemos la certeza de la vida nueva en la que ella siempre creyò.
Me deja està gran paz, la ùltima carta que he recibido de ella en el mes de Junio en que me decia: “ En estos dìas he experimentado el inmenso amor de Dios Padre en las delicadezas, atenciones, preocupaciones y ternuras de mis hermanas, de mis familiares y de los laicos de mi Comunidad. Todos los dìas estan dos o tres que vienen para que las hermanas no se sientan solas y se cansen. Dios es maravilloso en el amor y en la misericordia. Hay siempre un bien escondido que Dios tiene para cada uno de nosotros, debemos en las pruebas descubrirlo…… y creo que Dios me ama mucho, por eso me da muchas pruebas de ello.
Estâ enfermedad me hizo crecer en la fè , en la paciencia, en la caridad, en la gratuidad….. pero especialmente en la gloria y en el agradecimiento de todo lo que Dios me dona dìa por dìa”
Estas palabras de paz me invitan tambièn a decir un gracias a todos, Hermanas, Misioneras y Laicos, que en el largo curso de la enfermedad dieron una ayuda, fueron cercanos, han aliviado el peso donando tiempo y energìas.
Gracias a todos, el Señor que conoce cada corazòn y darà a cada uno según su bondad.
Segura de la oraciòn de la Hermana Fernanda y de todas las Hermanas que tenemos en el cielo, saludo a cada uno, unida a las Hermanas del Consejo General.
En Cristo
Madre Palma Porro
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