sábado, 23 de agosto de 2008

Una Bendición de Dios en mi vida.


Quiero invitarlos a rezar esta oración de San Agustín que el P. Gerardo nos la diera a todos el día que él celebrara la Eucaristía... Aún no he podido rezarla hasta el final sin derramar un lágrima. Sé que llegará un día que así será. También quiero colocar aquí una frase que leí en estos días en un texto que llegó a mis manos, era una oración... y en el final decía: "Vos, Señor, que podés, abrazala fuerte de mi parte"...


De Fernanda aprendí muchas cosas (la conozco desde que tengo 13 años, fue mi preceptora y profesora en el secundario allá en mi Santa Fe natal... fue mi guía en mi camino vocacional... fue mi hermana de comunidad y mi amiga los años que viví con ella en Mendoza y los que llevo viviendo aquí...) pero su mejor "enseñanza" la recibí de su enfermedad y su muerte. Podría usar algunas palabras como ENTEREZA, DIGNIDAD, CORAJE, VALENTÍA, LUCHA, CONFIANZA, ESPERANZA, OPTIMISMO, HUMILDAD... Dios la "despojó" de muchas cosas en este tiempo, como a Job, pero jamás escuché de su boca una queja o un reproche, abatimiento o desasón. Solía decir con frecuencia, sobre todo cuando había dolor: "Todo por Ti, Dios mio, mi Bien inmenso, cuánto hago, cuánto digo, cuánto sufro y cuánto pienso"... Fue una "fiel hija de Madre Antonia"... luchó contra toda esperanza, confió y esperó en Dios.


Hoy ya no tengo que bajar mi mirada para verla en su cama de enferma... hoy debo, y debemos todos, "levantar la mirada", para encontrarla en el cielo... Es hora hacer realidad lo que rezamos en el Credo: "Creo en la comunión de los Santos"...


Aquí va la oración que les decía al principio
No llores si me amas, si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!
Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen
!Cómo!...¿Tu me has visto,me has amado en el país de las sombrasy no te resignas a verme yamarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme. Cuando la muerte venga a romper las ligadurascomo ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz! ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz...y de Vida...
Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

(San Agustín)


¡Hasta cada instante, Fer!... ¡Te amo mucho!
Hermana Laura Gallo

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