Mis queridos amigos y hermanos: CONOCI A UNA GRAN MUJER.
Hoy siento una gran necesidad de escribir, será que es mi mejor manera de expresarme, no se bien porque lo hago tal vez sea un homenaje o una manera de compartir con todos ustedes un poco de todo lo vivido y aprendido con ella.
Fernanda, mi gran amiga, mi compinche, mi consejera, mi sostén de tantos momentos difíciles, mi cable a tierra, fuiste y serás una de esas personas que se metió en mi alma casi sin pedir permiso fuiste charlas, risas, enojos, sonrisas, mates, tardes y noches compartidas solo por el hecho de compartirlas, fuiste la que me dio un gran empujón para crecer tanto en lo profesional como en lo personal, fuiste SOS y serás un enorme ejemplo en mi vida.
Recuerdo el camino recorrió y no puedo dejar de emocionarme, tu fuerza, tus ganas y tu pasión por el servicio fueron una invitación en mi vida para salir en busca de aquellos hermanos que mas nos necesitaban, vos fuiste sin duda la que me impulso a la misión, la que me hizo descubrir la importancia de la sonrisa de un anciano, me hiciste conocer el olor de la pobreza, me hiciste descubrir las necesidades de un niño con la nariz llena de mocos, con vos pude darme cuenta del valor de la presencia, la importancia de los pequeños gestos, la enorme alegría del dar sin esperar nada a cambio, con vos descubrí la felicidad en el servicio.
Me pregunto cuantos realmente habrán podido descubrir a esta enorme mujer que daba su vida en todo lo que proyectaba y hacia, cuantos habrán podido descubrir a esta gran soñadora que nos llamaba permanentemente a mirar hacia adelante, sin miedo a los obstáculos, sin medir consecuencias, solo con la mirada fija en su objetivo, solo con el corazón puesto ahí en el lugar exacto donde alguien podía necesitarlo. Yo decidí subirme a su barca y allá íbamos detrás de aquellos sueños que como siempre le decía solo los locos podían perseguir, y me subía a su camioneta buscando vaya a saber que … y así llego la villa, la casa del abuelo, el geriátrico, la reunión de los abuelos, la promoción … todavía resuena en mis oídos “asistir no , promocionar si”, las reuniones vernianas, el encuentro de Córdoba con las hermanas y misioneras, el reparto del pan, caritas, los proyectos para la escuela primaria tantas otras cosas que diariamente tejía en su mente y seguía a pesar de todo a pesar hasta de su enfermedad.
No me alcanzaría el tiempo, ni las paginas para transmitirlo todo, por eso lo resumo en la frase del comienzo CONOCI A UNA GRAN MUJER, su vida fue en la mía una clase realmente magistral, y su enfermedad y su muerte un camino de oración permanente, jamás escuche de su boca en esos momentos tan difíciles una queja, un lamento, un enojo, siempre nos cuido a todos con dos palabras “estoy bien” y con una amplia sonrisa trataba de dejarnos tranquilos, llevo con dignidad su cruz, por demás pesada y dolorosa y desde la cama de una habitación le siguió apostando a la vida, la siguió peleando y nos siguió amando.
Agradezco Dios mío, el enorme regalo de que su vida se haya cruzado con la mía, agradezco Señor el que me hayas dado la luz para poder ver más allá de su temperamento fuerte y hasta por momentos incomprensible. Yo siempre sentí muy dentro mío que detrás de su carácter había algo mas y cuanta maravilla me hiciste descubrir en ella, cuanta generosidad, cuanta entrega, cuanto amor por la vida, cuanto respeto, cuanta grandeza.
Mis queridos amigos y hermanos, no creo equivocarme si les digo que nuestra quería hermana Fernanda, nuestra amiga, aquella persona tan especial que se cruzo en nuestras vidas fue UNA GRAN MUJER, porque realmente fue una MUJER DE DIOS, siento que ahí exactamente radico su grandeza, la mirada puesta tan firmemente en el Padre la hizo una MUJER diferente, y me atrevo a decir que tal vez por eso muchas veces nos costaba tanto comprenderla, espero que podamos seguir su ejemplo y que ella desde el lugar donde este nos de un poco de toda esa fuerza con la que vivió y con la que murió.
Gracias Fer, tu vida hizo maravillas con la mía y como siempre te decía, TE LLEVO CONMIGO, ahora mas que nunca y tenes en mi corazón ese lugarcito donde solo las personas importantes pueden estar, ahora si podrás conocer a esta persona que como vos me decías parecía impenetrable y sabrás realmente cuanto amor sentí por vos.
Acordate siempre te llevo conmigo.
Simplemente yo, tu amiga.
(Adriana De Poli)

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